24.4.14

Trufas de chocolate blanco a la naranja

 

No es que necesite excusa para preparar dulces en casa, de hecho tiendo a hacerlo a menudo para deleite de mis hijos, sin embargo la cosa suele limitarse a bizcochos, galletas, magdalenas, etc. Dulces más bien tradicionales que me solucionan más de un desayuno o dos. Y quien dice desayuno también dice merienda.

Supongo que mis hijos han heredado la "golosonería" de su madre, que les ha llegado a través de la genética, y con un público agradecido una tiende a querer mimarlo...y mimarse. Ejem.

14.4.14

Galletas "abizcochadas" de Pascua


Ya está aquí. Este año ha tardado en llegar pero, al fin, la Semana Santa nos acompaña y nos da una tregua entre clase y clase, trabajo y trabajo, o aquello que sea a lo que nos dediquemos. Unos días de descanso que se agradecen en cualquier caso.

Yo ando preparando bolsas para escaparme unos días de Madrid y evadirme de todo. TODO.

No es que sea la época del año en la que más me guste salir de casa porque, al ser pocos días, somos muchos los que nos lanzamos a la carretera los mismos días, y las abarrotamos de coches, y montamos unos atascos de campeonato, y......, y......, pero este año siento una necesidad muy grande de escapar. Y rumbo al norte nos dirigimos. Mejores sitios posiblemente haya pero, este año, Asturias se me antoja especialmente atractiva. Hace mucho tiempo que no la visito y ya toca. Confío en que el tiempo sea benevolente con nosotros y nos deje disfrutarla al máximo. ¡Crucemos los dedos!

10.4.14

Pan de pueblo [pan de payés]


Aquellos que me conozcan un poco saben que el pan no es lo mío. En más de una ocasión he escrito sobre ello y, aunque he hecho mis pinitos y los he publicado, el mundo del pan me impone sobre manera. Pero no desisto. Poco a poco voy soltando cuerda y, oye, los resultados van mejorando.

Os cuento esto para que sepáis que si yo, que me considero más bien torpe cuando de panes se trata, he sido capaz de sacar de mi horno unos ricos panecillos de pueblo, entonces cualquiera puede hacerlo.

La receta de hoy es sencilla hasta decir "basta". La única complicación que puede tener es la preparación de la masa madre cosa de la que yo, he de confesar, me libré porque en la escuela nos dieron un poco a cada alumno. Yo sólo tuve que alimentarla para que creciera y pudiera seguir dando frutos y ahí sigue: en mi nevera.